RIP Schengen

Mientras la derecha y la ultraderecha, en el supuesto de que sean algo distinto, terminan de dinamitar Europa, la izquierda sigue (seguimos) mirándose (mirándonos) el ombligo.

Han bastado poco más de 20.000 tunecinos para poner en cuestión uno de los mayores logros de la integración europea: la supresión de los controles fronterizos entre los Estados miembros establecida por el acuerdo de Schengen de 1985. Un dato ilustra a la perfección hasta qué punto Europa se dirige al abismo de la xenofobia: la supresión de controles internos entre los Estados miembros de la Unión Europea se puso en marcha en 1995 cuando, como consecuencia de la guerra de Yugoslavia, Europa tenía que hacer frente a una inmensa ola de más de 600.000 refugiados. Solo Alemania se hizo cargo de 345.000 personas, en un esfuerzo poco conocido y mucho menos reconocido, pero otros países también estuvieron a la altura: Austria acogió a 80.000, Suecia 57.000, Suiza 25.000, Países Bajos 24.000 y Dinamarca 20.000.

Nadie se echó atrás entonces ni dudó de que la supresión de controles fronterizos fuera una buena idea. Ahora, sin embargo, unos pocos jóvenes provenientes del norte de África y la perspectiva de una derrota electoral ante la ultraderecha han puesto en fuga a Sarkozy y a Berlusconi

Artículo completo

José Ignacio Torreblanca

No está de más volver a escuchar a Soledad Bravo en una canción que no ha perdido un ápice de vigencia a pesar de sus años.


Anuncios

4 comentarios to “RIP Schengen”

  1. Misionaria Protectiva Says:

    Supongo que Soledad Bravo sigue vigente porque ciertas condiciones que se denunciaron hace décadas, siguen igual. En realidad, es descorazonador que haya dado igual pasar dos guerras mundiales. A la que nos descuidamos podemos sorprendernos emocionados ante palabras de Bertolt Brecht tan vigentes como si las hubiera escrito ayer mismo. O Niemoller, también vigente. O Klemperer, de rabiosa actualidad.

    Me descorazona sentir tanto síntoma de eterno retorno, o de eterna estupidez. No tropezamos dos veces con la misma piedra: son miles y miles las veces que lo hacemos, como individuos y como sociedades. Y ahora toca de nuevo, racismo.

    ¿Viven las caenas?

    • txomingoitibera Says:

      Es verdad, descorazona… y cabrea, cabrea mucho.

      • Misionaria Protectiva Says:

        Es verdad, cabrea mucho. Pero últimamente me puede el agotamiento. Mi rabia diaria sólo me destruye a mí y considero inaceptable convertirme yo sola en su daño colateral a través de la enfermedad. Mis gentes no lo merecen y creo que yo tampoco, francamente. No quiero rabia, aunque al final, la sangre me termina hirviendo.

      • txomingoitibera Says:

        Un poco de rabia y de mala leche está bien, es un combustible. Eso sí, siempre y cuando sirva para ponerse en acción, en caso contrario, no tiene sentido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: